Google gana el caso millonario contra Oracle frente a La Corte Suprema

Oracle mantuvo un juicio abierto durante casi una década porque Google copió fragmentos de lenguaje de programación para constituir el sistema operativo Android. La empresa multimillonaria sostuvo firmemente que no se podía catalogar como una infracción de derechos de autor utilizar dicho código para su software, argumento con el cual finalmente La Corte Suprema le ha dado la victoria del caso.

La Corte Suprema le otorgó a Google una victoria en un caso sobre desarrollo de software, que duró una década, sosteniendo que el gigante de la tecnología no cometió una infracción de derechos de autor contra Oracle cuando copió fragmentos de lenguaje de programación para construir su sistema operativo Android. Al respecto, el tribunal dictaminó que el uso de sus interfaces de programación de aplicaciones de Java SE fue de uso justo, decisión que implicó 6 votos y se diferenció de 2 votos en contra del juez Stephen Breyer.

Finalmente, se ha obtenido una resolución a la disputa multimillonaria y con ello se ha afirmado la práctica de larga data para el desarrollo software, donde a su vez no se implicaron opiniones profundas sobre las API. Sin embargo, Oracle publicó un comunicado donde manifiestan que mantienen que Google ha robado Java y utilizó su poder económico para dar por terminada la contienda legal. De ese modo mantienen su posición, de la misma manera que argumentaban en octubre, indicando que en la práctica donde los desarrolladores no pueden ser recompensados por su trabajo cuando terceros implementan su código arruinaría la industria del software.

En contraparte, Google opinó en la Corte que se trata de una victoria para los consumidores y la informática, decisión que añade seguridad jurídica para toda una generación de desarrolladores por venir que podrán ofrecer nuevos productos y servicios, beneficiando a los usuarios.

Brayer alegó que es complicado aplicar los derechos de autor en cuanto a la programación a conceptos tradicionales, pero que Google solo habría copiado lo necesario para que los usuarios pudieran desenvolver sus talentos en un nuevo programa y que si se cumpliera el reclamo Oracle sería el único guardián de un lenguaje de programación ya no disponible para el público.